Marmitas



Marmita eléctrica

Las marmitas eléctricas de Repagas te ofrecen, en un único aparato, innovación, potencia y todas las funcionalidades que te permitirán ser más productivo en tu cocina.

Se caracterizan por tener un calentamiento por resistencias acorazadas de aleación INCOLOY 800 controladas por un termostato electromecánico con selector de máximos y mínimos, o electrónico/digital. En todos los modelos encontrarás un grifo de llenado de agua y bloqueo de calentamiento por sobre-temperatura con termostato de seguridad de rearme manual.

También nuestras marmitas eléctricas tienen aislamiento térmico que garantiza tu seguridad, a través de unos paneles de fibra de vidrio de gran espesor.

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Marmita a gas

Las marmitas a gas de Repagas te ofrecen diseño, potencia, funcionalidad y accesibilidad en un solo aparato. Su gran capacidad aplicada al uso de la industria colectiva te permitirá aumentar tu productividad.

El equipo está acabado en acero inoxidable y la cuba está fabricada sin juntas y soldaduras en su interior, lo que permite prolongar la vida útil de tu equipo y reduce las incidencias que puedan surgir. Cuenta con un piloto manual, filtro de residuos, grifo de vaciado con dispositivo de seguridad para evitar aperturas accidentales, mandos ergonómicos resistentes al calor y patas  regulables en altura.

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Si atendemos a la etimología de la palabra “Marmita” nos sorprenderemos de su significado: presente en la lengua francesa desde el siglo VII como adjetivo para definir “hipócrita” esta palabra se ha resemantizado continuamente pasando a definir el recipiente de barro o metal cuya tapa no permite ver el interior de lo que se está cocinando. Actualmente la palabra ha seguido su curso y ha sido abrazada por el castellano (como muchas palabras del mundo de la gastronomía). En la actualidad (en el argot profesional) hace referencia, por un lado, a una olla alta con tapa y asas y, por otro lado, a una maquina industrial para cocción de gran capacidad: también conocida como “marmita profesional”, “marmita eléctrica” o “marmita a gas”. Este tipo de maquinaria está concebida para grandes volúmenes de producción. Es ideal para producir potajes, sopas, fondos, estofados etc. Y su uso profesional está orientado principalmente a colectividades, cocinas centrales de producción e industria alimentaria.

Tipos de marmitas profesionales

Las marmitas profesionales las podríamos clasificar en función de las siguientes características:

  • Eléctrica o a gas
  • Capacidad
  • De calor directo o indirecto (Baño María)
  • Para cocinar a presión (autoclave)

Marmitas eléctricas:

Se caracterizan por producir calor a través de resistencias acorazadas controladas termostáticamente. Normalmente disponen de selector de máximos y mínimos, o electrónico/digital. En algunos modelos encontrarás un grifo de llenado de agua y bloqueo de calentamiento por sobre-temperatura con termostato de seguridad de rearme manual. Suelen ser una gran solución en instalaciones donde no es posible la alimentación a gas y en determinadas zonas geográficas por normativa de seguridad.

Marmitas a gas:

Este tipo de marmitas son las más frecuentes en el mercado y producen el calor necesario para la cocción a través de quemadores (llamas). En este tipo de maquinaria cobran especial importancia los sistemas de seguridad: pilotos, termopares y válvulas de seguridad son algunos de los sistemas que garantizan su correcto funcionamiento y permiten trabajar con total seguridad.

Capacidad:

Como dijimos anteriormente este tipo de maquinaria está concebida para volúmenes altos de producción, no obstante, la capacidad de sus cubas puede oscilar entre los 100 y 300 litros, pudiendo llegar incluso hasta los 500 litros de capacidad.

De calor directo:

En este tipo de marmitas el calor se produce por contacto directo entre la fuente y la cuba. El calor directo es más reactivo a la hora de cocinar pero requiere atención por parte del cocinero para evitar que la elaboración “se agarre” en la cuba.

De calor indirecto (Baño María o de “camisa de vapor”):

En este tipo de marmitas el calor es producido por el calentamiento de agua e una recamara que está entre la superficie de la cuba y la fuente de calor. El fuego indirecto es más “suave” y requiere menos atención al elaborar porque no alcanza grandes temperaturas en las paredes de la cubeta.

Para cocinar a presión (autoclave):

En las marmitas que no tienen esta opción se cocina a temperatura de ebullición (sobre los 100º centígrados) y la tapa puede levantarse para remover la elaboración que se esté realizando o para favorecer la evaporación. Cuando cocinamos a presión podemos elevar la temperatura sobre los 100º centígrados para así acortar los tiempos de cocción, el consumo energético y favorecer procesos de esterilización. Para conseguir esto, la tapa ha de estar dotada de mecanismos de seguridad que permitan el bloqueo de la misma y la evacuación de presión a través de válvulas especiales que controlan la salida de vapor.

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